Los filtros cerámicos fundidos a presión se fabrican con cerámica de alúmina o carburo de silicio de gran pureza y se sinterizan a altas temperaturas. Tienen una gran resistencia a la erosión a altas temperaturas y estabilidad química. Pueden soportar líquidos metálicos a altas temperaturas superiores a 1700 ℃ y no sufren reacciones químicas con aleaciones como el aluminio, el cobre y el hierro. Esto garantiza la ausencia de contaminación secundaria durante el proceso de filtración.
La estructura microporosa uniforme puede capturar con precisión pequeñas partículas de escoria en el metal fundido. La eficacia de infiltración puede ser superior a 98%. Esto mejora eficazmente las propiedades mecánicas y la calidad superficial de las piezas fundidas.
Además, los filtros cerámicos tienen una gran solidez y una buena resistencia al choque térmico. No se rompen fácilmente durante las operaciones continuas de fundición a presión y tienen una larga vida útil. Son consumibles clave para garantizar la calidad de las piezas fundidas de alta gama.






